HOLA, SOY INÉS
Una latina meticulosa que pone mente y alma al servicio de la comunidad hispanohablante en Australia, ayudándola a acceder a servicios esenciales, ejercer sus derechos y afrontar procesos migratorios con precisión y confianza.
Sé lo que pesan los trámites, el estrés de las citas y esa vocecita de preocupación que aparece cuando necesitás que todo salga perfecto en un idioma que no es el tuyo.
Así que mi trabajo es quitar la traducción y la interpretación de tu lista de pendientes, y eliminar la barrera lingüística de tu camino.
CÓMO LLEGUÉ HASTA ACÁ
No llegué a Australia con un plan de negocios ni con ganas de convertirme en protagonista de una estafa disfrazada de TFN.
De hecho, vine con la intención de viajar por un año.
Llegué en febrero de 2020 con una visa de vacaciones y trabajo, la idea de recorrer Australia y la certeza de que volvería a casa para Navidad. Pero entonces llegó la pandemia. Cerraron las fronteras, los planes cambiaron y, de repente, me encontré construyendo una vida que no había planeado exactamente, pero que igualmente tenía que aprender a vivir.
Lo que vino después fue un laberinto de trámites, formularios, plazos y sistemas desconocidos. Y aunque había pasado cinco años formándome como traductora, de repente mis conocimientos estaban siendo puestos a prueba de una manera muy real.
Derramé más de una lágrima por trámites, aunque me cueste admitirlo. Empecé a dudar de mí misma, a pesar de mi experiencia y mi formación.
Fue ahí cuando entendí, en primera persona, lo abrumadores y confusos que pueden ser los sistemas de un país nuevo.
Esa experiencia me permitió entender el proceso migratorio desde dos lugares: como migrante, navegando procesos complejos por primera vez, y como traductora, aprendiendo a aplicar mis conocimientos en un nuevo país.
Pero volvamos a aquel episodio del TFN...
Pero volvamos a aquel episodio del TFN...
Con jet lag y abrumada, resulté ser el blanco perfecto para una estafa perfectamente camuflada.
Llevaba menos de una semana en el país cuando alguien se puso en contacto conmigo para ayudarme a conseguir mi número de identificación fiscal o Tax File Number, que necesitaba para empezar a trabajar.
El correo parecía oficial, la llamada sonó convincente y la factura parecía auténtica. Así que pagué. Perdí una pequeña cantidad de dinero y, cuando entendí lo que había pasado, una dosis bastante mayor de vergüenza.
Ese momento definió mi propósito y unió mi formación profesional con mi experiencia personal. Ahí entendí de verdad que traducir es mucho más que encontrar equivalencias entre idiomas.
Es ayudar a las personas a acceder a lo que necesitan, promover la equidad y ayudar a que se sientan empoderadas para desenvolverse dentro de un sistema que no fue diseñado pensando en ellas.
Algunos principios innegociables en todo lo que hago
La precisión y la integridad son mi norte.
El Código de Ética de AUSIT es mi brújula.
La humanidad y la empatía orientan cada paso.
“Inés me hizo sentir acompañada y segura de principio a fin. Sus respuestas fueron siempre rápidas, precisas y demostraron una gran comprensión de lo que estaba atravesando mientras solicitaba una visa de trabajo. Hizo todo lo posible para asegurarse de que recibiéramos nuestros documentos a tiempo. Es una excelente profesional, con una verdadera calidez humana. Más que recomendarla, espero que tengas la suerte de encontrarla.”
— VALENTINA D.
Cuando no estoy con un libro entre manos, me vas a encontrar...
– Disfrutando de una función en vivo y recordando una vida pasada en una compañía de danza contemporánea que me enseñó disciplina y a mantener la calma bajo presión; terminó siendo una preparación excelente para la interpretación en situaciones de alta exigencia.
– Dando rienda suelta a mi lado creativo detrás de una cámara analógica.
– En la playa, con los pies en la arena, un cuaderno en mano y el teléfono en modo no molestar.

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donde comparto esas joyitas del español que unen a latinos del mundo y confunden al resto del planeta.












